¡Chihuahuawow!
Los chihuahuas han sido objeto de muchos mitos, y uno de los más comunes es que son agresivos y temperamentales. La realidad es que el comportamiento de un chihuahua, al igual que el de cualquier otra raza, depende en gran medida de su crianza, socialización y educación. Si bien es cierto que pueden ser territoriales y protectores, esto no significa que sean inherentemente agresivos. Un chihuahua bien entrenado y socializado puede ser un perro cariñoso, juguetón y leal. Además, su tamaño los hace más propensos a usar ladridos como medio de defensa, pero esto puede ser controlado con un entrenamiento adecuado.